LA PRENSA HA DICHO...

ABC: “Una exquisitez más de Nao d´amores”
Antonio Illán. (09/12/2018)
“Ana Zamora, que adora este teatro naciente, ha realizado una versión canónica de la «Comedia Aquilana», utilizando respetuosamente las claves que el autor ofrece, así como un sagaz acercamiento a la comedia del arte; ha configurado un espectáculo exquisito. Hacer entendible el maravilloso lenguaje de época, previo al castellano que hoy hablamos, es un mérito que, además de saber, requiere un buen trabajo con los actores. Idear una dramaturgia para que hoy tenga sentido una interpretación con carácter historicista, con una propuesta estética que parte de un análisis filológico, es reconocer el ingenio de la directora de la obra. (…) Ha conseguido estructurar la acción de forma coherente y con un equilibrio entre la acción y la palabra para conseguir una verdadera efectividad escénica. Con el trabajo exhaustivo de dirección de actores, el ritmo trepidante, la vis cómica y la complicidad de los intérpretes se ha logrado una puesta en escena que ha sido un verdadero éxito. Tema y trama, son gustados por un público que lo entiende y se divierte.
Una escenografía sencilla aunque funcional; unos figurines estéticos y bien trabajados que ayudan al desparpajo y gracejo con el que los actores se visten y desvisten en escena; una música de época bien escogida y muy bien interpretada en directo con instrumentos históricos; unas coreografías que eran casi un juego, una magnífica interpretación coral muy bien medida basada en el gesto, la expresión corporal y el baile, y con una dicción del verso cuidadísima; todo en su conjunto ha encajado a la perfección y ha configurado un espectáculo preciso y precioso nada lejano para el público actual, que sabe apreciar lo que bien se le presenta. Es cierto que con este tipo de teatro no se atreve cualquiera, pero Nao d’amores es una compañía especializada en teatro medieval y renacentista con un amplio bagaje de obras; cada una de sus producciones está coronada por el éxito artístico y «Comedia Aquilana» así lo atestigua.
El producto final es una exquisitez de virtuosismo teatral que sabe engarzar alegría, descaro, fantasía, juego, frescura, vivacidad, movimientos sutiles, gestos expresivos y múltiples detalles cuyo conjunto consigue un verdadero placer, no solo para quien se adentra en esas piezas, que se pueden considerar casi arqueología literaria, sino para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad y atención de nuestro tiempo. Hay que agradecer a Ana Zamora y Nao d’amores la labor sostenida en el tiempo con este tipo de trabajos y la elección de obras en clave de comedia lúdica y festiva para regocijo del público, como lo es «Comedia Aquilana»; este trabajo también aporta una forma idónea para dar a conocer y divulgar a nuestros autores clásicos primitivos del teatro ibérico menos representados, pero tan importantes como otros más conocidos. En este montaje, además hay que reconocer en su riqueza y valor la aportación en la producción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico que dirige Helena Pimenta. Los espectadores del teatro de Rojas han premiado el trabajo con una de las ovaciones más largas que yo recuerdo. Vayan también mis aplausos desde estas páginas del ABC de Toledo”


DIARIO DE LA RIOJA: “Arcimboldos”
Jonás Sainz. (17/11/2018)
“Me cuelo en el encuentro que Ana Zamora mantiene con alumnos de Bachillerato Artístico. Acaban de ver Comedia Aquilana y les ha gustado. O eso dicen. Bartolomé Torres Naharro no aparece ni en los libros de texto, pero ahora ellos ya saben que en España hubo teatro antes del Siglo de Oro, y que incluso era divertido (…). En este momento sencillo, en un café frente al Bretón, mientras en la tele ponen Gran Hermano, en esa charla sin mayores pretensiones, el Festival de Teatro de Logroño me parece más importante que nunca.
Igual que los retratos con verduras de Arcimboldo, que inspiran los telones de Nao d´amores y el estampado de sus trajes, su espectáculo es suma de muchos elementos escénicos: un texto sabiamente adaptado a nuestros días por una experta en teatro prebarroco; las luces y la escenografía funcional y hermosa, el cuidado vestuario; la interpretación completísima desde la endemoniada dicción, hasta las coreografías y las canciones, la expresividad que ayuda a entender incluso los versos más incomprensibles, la música antigua con instrumentos de la época incorporada  en vivo a la escena de forma natural. La suma, en fin, de muchos elementos diferentes, sí, pero con un propósito definido; como un bodegón de frutas y hortalizas que termina componiendo el retrato deseado. Y gustando a los aficionados más exigentes y a chicos de instituto. O eso dicen”


REVISTA ATTICUS: “Una deliciosa representación”
Luisa Valares. (29/10/2018)
“Ha sido un gozo descubrir esta obra de Bartolomé Torres Naharro. Es alegre, juguetona, fresca, delicada, llena de detalles, todo está unido suavemente, la música, el verso, la escenografía, el vestuario. Un puro placer estético. Comedia Aquilana deriva en un espectáculo plenamente disfrutable en el siglo XXI.
La escenografía de Ricardo Vergne, reproduce a gran escala la embocadura de un teatrillo de marionetas (…); de dos bastidores laterales móviles caen los cortinones con grandes estampados multicolor de motivos frutales a juego con el vestuario y los tocados de las damas, galanes y criados que es un prodigio de belleza y eficacia, permite a los actores, estupendos todos, interpretar varios papeles y cambiar de uno a otro con ligereza, está creado por Deborah Macías. La proyección de luz sobre los tejidos con su intensidad y tonalidades cambiantes sume la escena en una atmósfera de irrealidad y traslada al espectador a un entorno de cuentos de hadas o de fiesta galante, este efecto nos le da con su estupendo trabajo de iluminación Miguel Ángel Camacho. La singular ambientación se completa con el sonido de la música en directo que no solo acompaña, sino que da ritmo a muchas escenas, con instrumentos de época. Pavanas, madrigales, romances, en magníficos arreglos de Alicia Lázaro, los actores con su interpretación potencian determinados estados emocionales de los personajes, acentuando el tono en general humorístico y paródico que la directora imprime al espectáculo y llenan con aires populares y cortesanos los breves interludios entre las diferentes jornadas resultando un conjunto de una extraordinaria belleza plástica y sensorial, adornado con trabajadas coreografías de Javier García Ávila.
El elenco al completo hace una labor espléndida. Rivalizan su esfuerzo de trabajo expresivo corporal y gestual con una dicción clara y fluida del verso corto castellano, que incorporan con total naturalidad pese a lo arcaico del lenguaje, y respetando siempre el tono jocoso o serio a la vez. En definitiva, una enriquecedora y delicada experiencia estética”.


EL GABINETE DE KALIGARI: “Soberbio retablo renacentista”
(14/10/2018)
“No cabe duda de que los programadores del Festival Vegas Bajas saben lo que se traen entre manos. Ofertar una joyita como Comedia Aquilana, es una empresa altruista (a la par que osada) y algo para agradecer desde la perspectiva del espectador. Todo en esta propuesta de Nao d´amores es una gozada estética y reivindicativa acerca de esa etapa, solapada por el barroco, derramando la riqueza del verbo áureo y la música de la época.
Habitados del espíritu del pintor italiano Giuseppe Arcimboldo, los actores se visten con los esbozos florales manieristas de este autor. Deborah Macías ha realizado unos diseños apabullantes donde se puede jugar con la pareidolia y la ilusión óptica.
El texto del dramaturgo torreño surge con naturalidad apabullante. ¡Así se dicen los versos! Las inflexiones vocales, los ritmos, el tempo, las intervenciones musicales, todo ello constituye un soberbio retablo para uso y abuso del agradecido espectador. Ana Zamora ha buceado con respeto y fervor, en la Commedia dell´Arte. Si aquella utilizaba máscaras carnavalescas, ésta juega con el vestuario floral, conserva los recursos mímicos y sustituye las acrobacias por la danza.
La obra se desarrolla sobre una impactante escenografía de Ricardo Vergne, una mímesis de las escenografías que portaban las compañías italianas.
La agrupación musical extrae un sonido de gran fidelidad histórica, consiguiendo fusionarse con el texto renacentista casi sin percatarnos de ellos, haciendo uso de instrumentos de la época. Comedia Aquilana es un soberbio ejercicio renacentista, una pieza de orfebrería rescatada del prebarroco, para uso y disfrute de los espectadores contemporáneos. No sólo esto es lo que hay que agradecer a Nao d´amores (esa divulgación lúdica y certera de la etapa cultural más arrinconada), sobre todo hay que agradecer el “como”. Hay que celebrar el exquisito concepto de la parodia, la fluidez del verbo, el control de la gestualidad, el placer estético de su propuesta, el respeto por la instrumentación y la concepción musical de la época. Comedia Aquilana es un hermoso bodegón renacentista.


HERALDO. DIARIO DE SORIA: “Nao d´amores y su teatro del siglo XVI abren la temporada”
Sonia Almoguera (11/10/2018).
“El preciosista montaje destacó por su calidad y su reinterpretación de la escena renacentista. Los espectadores que asistieron ayer a la apertura de la nueva temporada salieron con la sonrisa que dejan los montajes teatrales hechos con amor a los detalles. Fue además la oportunidad de disfrutar de una representación distinta, fiel a las pautas del teatro renacentista. Fue sin duda un brillante arranque en lo artístico de una nueva campaña cultural del Ayuntamiento de Soria”


EL NORTE DE CASTILLA: “Orfebrería”
Fernando Herrero. (06/08/2018)
“Los espectáculos de la compañía Nao d´amores tienen una estética personal que parte de la elección de los textos, una adaptación desde el presente, y una puesta en escena que parece obra de un orfebre. Son piezas únicas en las que el texto se une a la música, y los intérpretes recitan, cantan y bailan en un contexto escenográfico especial. Ana Zamora consigue en su versión de Comedia Aquilana unir la época de la escritura con la actual, todo ello desde una puesta en escena que mezcla las dos épocas. (…) Escenografía sugestiva que marca espacios. Luminotecnia matizadísima. Los ocho componentes de Nao d´amores realizan una matizadísima labor desde la dicción, la géstica y los componentes musicales.
Resucitar ante los espectadores, que aplaudieron fuerte, un autor que sólo se conocía institucionalmente, es un camino singular, que es necesario agradecer.”


EL GATO TROTERO: “Comedia Aquila en el Festival de Olite”
 Santiago Navascués. (06/08/2018)
“Regresaba la compañía Nao d´amores (en coproducción con la CNTC) a Olite, y lo hacía trayendo en esta ocasión un montaje que está acumulando una infinitud de elogios. Es un auténtico placer poder abrir una ventana al pasado y gozar de aquel teatro primitivo español de la manera y forma que nos lo presentan. Por ventura para nosotros, esta obra tiene muchísimos argumentos a destacar: una puesta en escena rotunda en la que destaca el uso de un vestuario dulce y primaveral, de escenario de marcos batientes que adaptan a la perfección los ambientes en el que transcurren las escenas, y de una iluminación cuidada que centra la acción sin perder nunca de vista al trío musical que ofrece su talento en vivo de un modo exquisito; el trabajo actoral en su conjunto, muy macizo y equilibrado, perfecto en la expresividad y el control gestual del elenco al completo, además de la pulcritud en la dicción incluso en algunos pasajes en el que vuela vertiginosa, siempre musical; en el dinamismo de todo el montaje, que conduce al espectador por ese pasillo luminoso de jolgorio, sonrisas veladas y carcajadas sin reparos hasta el final de la obra, resultado un paseo agradable, sorprendente y altamente recomendable.
La Comedia Aquilana de los Nao d´amores debería representarse en toda España y sobre todo fuera de ella, porque todo aquel enamorado del teatro debería acudir siempre a la montaña lejana en donde brota el agua fresca que llega hasta la fuente de la ciudad, para así comprender de dónde venimos, cuál es nuestra tradición y el origen de este arte tan efímero que es el teatro y que con tanto gusto y de manera tan acertada ha sabido interpretar Ana Zamora, una directora a la que le deseamos largas conversaciones con las musas, pues del fruto de sus diálogos nacerán unas inspiraciones que estarán al servicio del propio Teatro para disfrute nuestro.”


DIARIO DE NAVARRA: “Nao d´amores, un gusto para los sentidos”
Laura Laiglesia. (31/07/2018)
“El público se rinde con un aplauso respetuoso de bienvenida. Los cuatrocientos espectadores de La Cava sabían lo que iban a ver, y que iban a gozar viéndolo. Algo tan especial como específico. La obra era lo de menos, lo importante era la compañía: Nao d´amores. Los actores- músicos que la componen y las directoras que les dirigen: Ana Zamora, versión y dirección y Alicia Lázaro, dirección musical. Y no defraudaron. El castellano del Renacimiento es difícil de decir y entender, pero cuando el oído se acostumbra, todo parece sencillo.
La exquisitez que muestran en su puesta en escena, el mimo que pone cada componente haciendo de su trabajo una fiesta, un reconocimiento y un respeto por nuestros antepasados, la oportunidad que nos dan de recrear ante nuestra mirada algo olvidado pero delicioso, hicieron que los aplausos de amantes de lo excepcional y público en general, fueran largos y sinceros.
Aunque cinco intérpretes llevan la voz dramática, hay otras tres componentes que llevan la música, pero a veces se intercambian, en un alarde de virtuosismo con el que sólo ellos se atreven. Y todos, cantan y bailan, otras de las señas de identidad de la Nao, para dar dinamismo a la escena. Y el público aplaudió, porque Nao d´amores no es sólo el valor cultural, es una lección de teatro y una lección de vida, por apostar por algo tan poco usual, pero necesario”


LANZA: “Nao d´amores emociona con una adorable Comedia Aquilana”
Joaquín Muñoz Coronel. (25/07/2018).
Una increíble y fresca sorpresa de metateatro ante un público entregado; fresco y adorable montaje, que la compañía segoviana ofreció en el Teatro Municipal de Almagro.
El público disfrutó con la puesta en escena de un teatro que pone las bases del fecundo período posterior de la dramaturgia del Siglo de Oro. Hemos visto en Almagro a gentes venidas de muy lejos para deleitarse expresamente con los montajes de Ana Zamora (…). Ana prefiere que descanse el peso del éxito de las obras que ‘inventa’ sobre los hombros de Nao d’amores. Y no porque rehúse asumir responsabilidades, más bien porque prefiere compartir éxitos. Un listón de vértigo. Y ella se lo ha creído. Se ha creído que ni la originalidad, ni el esfuerzo, ni la musicalidad, ni la poesía que en sus obras derrocha, podían caerse del listón. Un listón que sube y sube en cada temporada, con cada montaje, con cada lucecita que se enciende en ‘su laboratorio’ de Segovia.”


EL DÍA: “Un Renacimiento dentro del Barroco”
Raquel Montero (24/07/2018)
“Ana Zamora nos transporta al prebarroco de la mano de Torres Naharro con una comedia brillante, sencilla y atrayente, que hace las delicias del espectador. Belleza en movimiento es lo que se ve sobre las tablas. Llegar al Festival de Almagro y triunfar con su obra ‘Comedia Aquilana’ es lo que ha hecho Ana Zamora y el elenco de actores que la han acompañado en este viaje. La magia ha resurgido en las tablas del Municipal para llegar con su verso primitivo al espectador. Una comedia llena de humor y sencillez que enamora nada más ver el escenario montado, antes de que se abra el telón.
 Cuando la música, el cante, la danza y el verso fluyen, poco hay que decir, se forma una amalgama de belleza incomparable. Lo más importante es que nadie quiere destacar por encima del otro, se nota el buen trabajo que ha hecho esta compañía Silvia Acosta, María Besant, Javier Carramiñana, Juan Meseguer y Alejandro Saá, junto a los músicos Belén Nieto, María Alejandra Saturno e Isabel Zamora. El vestuario de Deborah Macías llena la escena, del negro inicial de sus vestimentas, a la belleza de los trajes coloridos en lo restante. Importante también la iluminación a cargo de Miguel Ángel Camacho que le da suavidad a la escena. Todo ello bajo la atenta mirada de Ana Zamora que está al mando de Nao d’amores y con la colaboración de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.”


CASTELLÓN INFORMACIÓN: “Peñíscola cuelga el Sold out para ver la Comedia Aquilana” (15/07/2018)
Comedia Aquilana colgó anoche el ‘sold out’ en esta vigésimo primera edición del Festival de Teatro Clásico Castillo de Peñíscola. La interpretación por parte de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Nao d´Amores fue sin duda un gran reclamo a esta obra que volviera a destilar autenticidad en el patio de armas del Castillo de Peñíscola”


EL HERALDO DEL HENARES: “Una enriquecedora, exquisita y delicada experiencia estética”
Gordon Craig. (1/7/2018)
“15 años lleva ya Ana Zamora con su compañía Nao d’amores llevando a cabo una tarea impagable de recuperación de una riquísima tradición cultural (…). Con esta puesta en escena de la Comedia Aquilana, puede decirse que Nao d´amores ha completado su periplo por lo más granado de la autoría teatral prerrenacentista, dicho sea de paso, con rotundo acierto.
El montaje, fruto como siempre, de una rigurosa investigación en las fuentes literarias, historiográficas así como en las relativas a la puesta en escena y a las técnicas de interpretación nos da una visión del texto que acusa la influencia de una incipiente Comedia del arte italiana. La escenografía reproduce a gran escala la embocadura de un teatrillo de marionetas; de dos bastidores laterales móviles penden sendos cortinones con exuberantes estampados multicolor de motivos frutales a juego con el vestuario y los tocados de las damas, galanes y criados. La proyección de luz sobre los tejidos con sus intensidad y tonalidades cambiantes sume la escena en una atmósfera de irrealidad y traslada al espectador a un entorno de cuentos de hadas o de fiesta galante. La singularísima y exótica ambientación se completa con el sonido de la música en directo con instrumentos de época. Pavanas, madrigales, romances, en magníficos arreglos de Alicia Lázaro, jalonan la representación, potenciando determinados estados emocionales de los personajes, acentuando el tono en general humorístico y paródico que la directora imprime al espectáculo y llenando con aires populares y cortesanos los breves interludios entre las diferentes jornadas resultando un conjunto de una extraordinaria belleza plástica y sensorial. El elenco al completo hace una labor espléndida. Rivalizan su esforzado trabajo de expresividad corporal y gestual con una dicción clara y fluida del verso corto castellano, que incorporan con total naturalidad pese a lo arcaico del lenguaje, y respetando siempre el tono jocoserio al que nos hemos referido antes. En fin, una enriquecedora, exquisita y delicada experiencia estética.”


EL PAÍS: “Un dulce placer estético”
Raquel Vidales (30/06/2018)
“La puesta en escena de esta comedia renacentista, es una gozosa experiencia teatral. Es un hecho que el teatro renacentista español permanece aplastado por el barroco. Es lógico que las compañías que apuestan por obras clásicas prefieran escarbar en el Siglo de Oro que remontarse al Renacimiento. El esfuerzo y el riesgo es menor. Pero viendo la Comedia aquilana que ha puesto en escena la compañía Nao d’amores, la única especializada en España en teatro renacentista, uno se pregunta si el problema no es tanto la lejanía como la falta de práctica en la puesta en escena de aquellos textos. Esta Comedia Aquilana se disfruta como se disfruta un bodegón floral renacentista. Es alegre, juguetona, fresca, delicada, llena de detalles, exquisita y virtuosa: todo se ensambla suavemente, la música, el verso, la escenografía, el vestuario. Un puro placer estético.
Tiene esto que ver con el magnífico trabajo de investigación previo que suele hacer Ana Zamora antes de abordar una nueva producción. En este caso, el estudio condujo a la directora a la comedia del arte. La aplicación de las ingeniosas estrategias escénicas y los arquetipos característicos de la comedia del arte a la Comedia Aquilana deriva en un espectáculo plenamente disfrutable en el siglo XXI. No solo por lo divertido que resulta, sino por la utilización de ese distanciamiento burlón que practicaban las compañías del género en Italia, humillando a las clases altas a través de los criados y haciendo cómplices al público de sus chanzas. La directora ha convertido esas chanzas en una fina ironía contemporánea y también ha podado el verso, limpiándolo sobre todo de ripios, para hacerlo más digerible.
La música en directo no solo acompaña, sino que da ritmo a muchas escenas. La escenografía recuerda a los tablados donde las compañías italianas desarrollaban sus piezas de pueblo en pueblo, con cortinillas para evocar diferentes decorados, y el vestuario es un prodigio de belleza y eficacia, que permite a los actores, estupendos todos, interpretar varios papeles y cambiar de uno a otro con ligereza. El conjunto, en fin, es un disfrute.”


EL PERIÓDICO DE EXTREMADURA: “Deliciosa escenificación”
Miguel Fresneda (23/06/2018)
“Comenzó esta comedia renacentista, con una original y muy musicalizada presentación, usando muy fielmente el lenguaje clásico, propio del siglo XVI, bastante comprensible, muy bien interpretado, con notable buena dicción y fluida recitación versificada.
Recordaba la conexión de este montaje con la Commedia Dell’arte, entre otras cosas, por el retablo convencional donde representaban, aunque traspasando reiteradamente la llamada ‘cuarta pared’: por cierto con una maravillosa música renacentista, que ayudaba muy bien a las constantes canciones amorosas, muy graciosamente danzadas, con las que amenizaron el divertido espectáculo de un cierto enredo picante. Esta farsa caricaturesca de personajes, mitad cortesanos y mitad hortelanos, que se movían con cierto decoro o coherencia realista, a pesar de intercambiar sus roles amatorios con juegos y danzas, muy bien instrumentadas, conseguía muchos buenos momentos cómicos y una divertida combinación de peripecias y efectos escénicos francamente divertidos.
La agilidad física y el diálogo de las dos jóvenes parejas, con cambiantes caracterizaciones, mantenía un vivo ritmo y una gracia que despertaba frecuentes risas y el regocijo del público, pese a hablar en el castellano clásico, propio del Renacimiento español. El público, muy complacido los premió con un entusiasta aplauso, en una fresca velada de Las Veletas.”


METRÓPOLIS: “Belleza Suprema”
Javier Villán (09/03/2018)
 "Esta función es pura orfebrería en la que la directora Ana Zamora conjuga su erudición sobre el teatro prebarroco, sobre el teatro en general, y su sensibilidad para desvelar misterios con los que nadie se atreve. Prodigios de belleza y prodigios de perfección; belleza viva. Lo mejor de esta función no es Torres Naharro, sino Ana Zamora y su labor de arqueología. El teatro, una rama de la literatura, decían los eruditos. Falso; el teatro es un lenguaje específico, que es el que Zamora encuentra siempre. Conmueve e inquieta, sacude las venas más profundas del sentimiento. Ni siquiera en el Cristo de los Gascones, que considero su obra cumbre, había alcanzado tal perfección. La estética de Comedia Aquilana tiene destellos premonitorios, pues alienta la idea de que lo mejor de Ana Zamora está siempre por venir. Su idea del teatro es expansiva, en constante crecimiento, con base en Torres Naharro o en cualquier otro autor. Comedia Aquilana es una reafirmación, y a la vez, una profecía. Verdadero gozo del mejor teatro como lenguaje autónomo; a Ana Zamora no se le ve techo. El movimiento de actores convierte el espacio escénico en una danza magnífica, magnificada por la música que recrean deliciosos instrumentos antiguos. Luz, color, sonido, vestuario, para una obra perfecta” (Leer artículo completo)


EL BLOG DE ENTRADAS: “Comedia auténtica del Renacimiento”
Alberto Morate (08/03/2018)
“Podemos preguntarnos a quién le interesa hoy en día el renacimiento humanista y teatral. Pues nos interesa a nosotros, espectadores del primer tercio del siglo XXI, y nos lo pasamos de miedo. Y, por supuesto, a Ana Zamora, y su Nao d’amores, que con gran esfuerzo, delicadeza, rigurosidad y acierto, nos vuelven a traer esta producción exquisita del teatro en sus comienzos. Le damos agradecimiento, al autor lo primero, y después a Ana Zamora por su trabajo de investigación puesto en pie con enorme éxito. El elenco, todos espléndidos, cantando, bailando, tocando instrumentos, interpretando como si fuera un juego, con un ritmo endiablado, con unas músicas que nos alegran el cuerpo, con el verso perfectamente masticado en boca, en una dicción sin impedimentos, aunque suene un vocabulario un tanto desfasado a nuestro oído interno. El vestuario florido y mágico, como corresponde a la época del renacimiento, así como los telones de un decorado de palacio que sirve para todo, y esa implicación de los actores en todo momento. Ver esta obra es como si nos estuviéramos comiendo un caramelo. Un dulce de algodón, una porción de talento”. (Leer artículo completo)


EL MUNDO: “Amor a la italiana”
Manuel Hidalgo (04/03/2018)
“Ana Zamora, al frente de su compañía Nao d'amores, borda un precioso montaje de Comedia Aquilana: gracioso, fresco, físico, plástico, musical, inteligente, sencillo y, en fin, exquisito en su vestuario, interpretación, decorado e iluminación. Una gozada. Es una excelente manera de conmemorar el quinto centenario de la aparición en Nápoles de Propalladia, compendio de las obras del poeta y dramaturgo extremeño Bartolomé Torres Naharro” (Leer artículo completo)


EL NORTE DE CASTILLA: “Una deliciosa comedia por Nao d´amores
Angélica Tanarro (04/03/2018)
“En el teatro, como en cualquier otro aspecto de la creación, hay quien decide abandonar los caminos trillados, las autopistas donde la señalización es clara, las vías rápidas, para adentrarse en vías poco exploradas o incluso desbrozar y abrir sus propios caminos. Si a esta voluntad aventurera se suma talento, sensibilidad y buen hacer el resultado suele ser una obra imprescindible, una pequeña joya a conservar y continuar. Esta es la actitud que eligió la directora teatral Ana Zamora cuando sin pensar en cálculos taquilleros o repercusión mediática sino con verdadera pasión por su trabajo decidió explorar las obras anteriores al teatro clásico: ir a los orígenes de nuestro teatro medieval y renacentista. Y embarcó en ello a una compañía, Nao d’amores, de la que forman parte profesionales que han logrado ser un conjunto engastado, una orquesta afinada, como demuestra cada vez que pisa los escenarios. En esta ocasión no estaban solos, sino que han ido de la mano de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El resultado es una de esas pequeñas joyas que deberían ser de obligada programación tanto en departamentos de Filología de las universidades como en todas las escuelas de teatro superando así una absurda separación a la que también se refiere Ana Zamora: “el desajuste entre el campo de los estudios filológicos y la práctica teatral”. Lo primero que sorprende y tranquiliza según comienza la acción es la adecuada dicción del verso, la perfecta vocalización de los actores, eso que tanto se echa de menos hoy en día. Zamora ha tomado algunas decisiones como la de mantener algunos giros del castellano antiguo sin lastrar la audición del espectáculo. Por otra parte, los actores no solo ‘dicen’ bien sus papeles, se los ve a gusto en ellos, perfectamente ajustados a su ‘traje’ y al conjunto de los demás personajes. Porque este es quizá uno de los puntos que merecen mayor aplauso en el trabajo de Nao d’amores, la apuesta por ser de verdad una compañía donde músicos, actores, pero también cuerpo técnico, forman un todo en el que nadie intenta destacar por encima de los otros. Y el resultado es magnífico: la música, el movimiento escénico, los actores que cantan, todo fluye sin chirridos ni estridencias. Excelente una vez más el trabajo de Alicia Lázaro en la dirección musical.  Y excelente también el envoltorio plástico, una escenografía y un vestuario alegres, coloristas, divertidos y elegantes pero que, sin necesidad de grandes dislocaciones trasladan al espectador al tiempo en el que estas comedias fueron representadas por vez primera. ‘Comedia aquilana’ hace pasar un buen rato al espectador en la hora que dura el espectáculo. Pero me atrevería a decir que esto es lo de menos. Lo importante es que si este país amara la cultura en general y la cultura teatral en particular esta pieza tendría una larga lista de compromisos por delante” (Leer artículo completo)


ABC: “Las semillas del Barroco”
Juan Ignacio García Garzón (02/03/2018)
“La versión de Ana Zamora, fresca, limpia traviesa y rigurosa al tiempo, conserva la fonética de la época, lo que contribuye al hermoso carácter evocador de su puesta en escena, salpicada de juegos y picardías que remiten a la Commedia dell´arte. Como es norma en los trabajos de la compañía Nao d´amores, se amalgaman música, danza y canciones, y el acabado es impecable. Muy bonito el tingladillo escenográfico de Ricardo Vergne, las telas estampadas de Iván San Martín y el vestuario de Deborah Macías. Precisa y preciosa la iluminación de Miguel Ángel Camacho, y maravillosas las interpretaciones, todas inundadas de encanto primigenio” (Leer artículo completo)


HUFFINGTONPOST.ES: “Un precioso juguete renacentista”
Julio Vélez-Sainz (02/03/2018)
“(…) Nao d´amores es uno de los grupos teatrales más valientes e inteligentes que hay en nuestra escena contemporánea. (…) La función resulta un juguete encantador en el que el espectador disfruta de una ingeniosa trama dispuesta por un maestro de nuestras tablas (el primer preceptista europeo en lengua vernácula) con un elenco apropiado, unos preciosos figurines y escenografía inspirados en pinturas de Arcimboldo, una serie de composiciones musicales de primera que se deben a la dirección musical de Alicia Lázaro, la otra pata de la Nao. El planteamiento escénico parte de la íntima relación entre los movimientos culturales entre España e Italia en el Renacimiento: commedia dell´arte, cuentan incluso con un asesor en estos terrenos, Fabio Mangolini, manierismo, situaciones del commedia all´improviso y de comedia erudita. Una magnífica versión. Vayan a verla: la Comedia Aquilana resulta divertida, inteligente, lúdica, y, sobre todo, bella, muy bella. La coreografía de Javier García Ávila está muy bien trabajada y dota de una gran precisión escénica a la situación de los actores en los planos de representación. La iluminación del maestro Miguel Ángel Camacho funciona como subrayado del espacio escénico y transmite cálidas sensaciones actorales. Es, en breve, una magnífica versión. Vayan a verla: la Comedia Aquilana resulta divertida, inteligente, lúdica, y, sobre todo, bella, muy bella”. (Leer artículo completo)


LA RAZÓN: “Los albores de la Comedia Amorosa”
Raúl Losánez (02/03/2018).
“(…) La «Comedia Aquilana» es una pieza amorosa ya de por sí bastante sencilla que, en la versión de Ana Zamora, presenta todavía una mayor sencillez dramatúrgica, con el lógico y logrado propósito de que pueda ser entendida con claridad por el público actual. La verdad es que no ha podido dar mejores frutos ese intento por despojar la obra de toda su hojarasca: el resultado es una función tan ligera como deliciosa que rezuma simpatía en cada palabra y en cada gesto, y que permite al espectador dejar una sonrisa fija en su rostro desde el minuto uno. En su minimalismo todo está cuidado con elegancia y delicadeza: la música de Alicia Lázaro interpretada en directo; el frutal vestuario y la también frutal escenografía, de Deborah Macías y Ricardo Vergne, respectivamente, que recuerdan la pintura de Arcimboldo; el movimiento escénico, ideado por Javier García Ávila y por Fabio Mangolini con algunos guiños a la comedia del arte; e incluso, en un trabajo aparentemente más fácil que otros que realiza habitualmente, pero igual de acertado, la diáfana luz de Miguel Ángel Camacho. A ello, por supuesto, hay que añadir el fantástico trabajo actoral de un elenco en el que hasta el veterano Juan Meseguer se deja llevar, con muchísima gracia y ductilidad, por el dinamismo y la frescura de unos compañeros de reparto mucho más jóvenes que ya han dado buenas muestras anteriormente del talento que atesoran. (Leer artículo completo)


LA ÚLTIMA BAMBALINA: “La necesaria recuperación de nuestro patrimonio teatral”.
J.L González Subías (26/02/2018).
“Resulta encomiable el trabajo de esta compañía con sede en Segovia, fundada en 2001 con la intención de rescatar, desde la investigación y la formación permanente, con una finalidad escénica, aquellos textos previos al advenimiento de lo que hoy conocemos como nuestro teatro clásico, fundamentales para la gestación de este. El solo hecho de hacer vivo un teatro apenas conocido hasta ahora por un puñado de estudiosos, acartonado y olvidado en los libros, es suficiente motivo para aplaudir la empresa de esta valiente y necesaria compañía segoviana. Pero el hacerlo, además, desde un sólido conocimiento del arte actoral y de la puesta en escena, convirtiendo en atractivos y asequibles, al público de nuestros días, un lenguaje y un mundo de hace quinientos años, es toda una proeza digna de elogio y reconocimiento.
(…) Toda la estética del montaje, desde el punto de vista visual y sonoro, contribuye a trasladar nuestros sentidos a un tiempo pretérito y a una forma de actuar alejada de cualquier concepción naturalista del espectáculo, sin perder por ello su verosimilitud. La exquisita ambientación musical que acompaña el desarrollo de la acción, los movimientos de los comediantes sobre el escenario, sus canciones y danzas, y una declamación que recrea la pronunciación característica de un castellano de otros tiempos, al que nuestros oídos no están acostumbrados, son otros de los atractivos de esta singular producción protagonizada por un elenco de actores de absoluta solvencia sobre el escenario: Silvia Acosta, María Besant, Javier Carramiñana, Juan Meseguer (entrañable en su veteranía), Belén Nieto, Alejandro Saá, María Alejandra Saturno e Isabel Zamora. Felicitamos de nuevo a la compañía Nao d'amores, y a la Compañía Nacional de Teatro Clásico, su anfitriona y copartícipe en esta ocasión” (Leer artículo completo)


 DIARIOCRÍTICO.COM: “Comedia Aquilana, una fresca y alegre esta teatral renacentista española”. José Miguel Vila (24/02/2018)
“Palabra precisa, atinada, llena de humor, sencillez y concisión, con elegante música, canciones y danza de sonoridades castellanas e italianas es el brillante resultado del nuevo espectáculo que puede verse en el madrileño Teatro de La Comedia. Delicadísimo y brillante el ambiente sonoro de esta Comedia Aquilana creado por Alicia Lázaro, responsable de la dirección musical del espectáculo. Las canciones y melodías, interpretadas en directo a lo largo de toda la función, reflejan muy bien ese espíritu alegre, dicharachero y vivaz de las dos culturas -la española y la italiana-, que atraviesa el montaje a lo largo de sus poco más de sesenta minutos de duración. Con la palabra, el lenguaje, sucede otro tanto, porque es perfectamente comprensible, aunque la permanente transformación de los sonidos y algunos otros pequeños giros lingüísticos, exigen del espectador un cierto esfuerzo de atención que, sin embargo, ve más que recompensado con el acierto en la versión, la puesta en escena y la interpretación de la comedia de Torres Naharro. Los actores son los estupendos y divertidos Silvia Acosta, Juan Messeguer, María Besant, Javier Carramiñana y Alejandro Saá, acompañados por los geniales músicos María Alejandra Saturno, Belén Nieto e Isabel Zamora. La compañía Nao d’amores, surgida en 2001, sigue dando en esta Comedia Aquilana ejemplo de un trabajo riguroso, profundo, y tan serio como divertido. El espectáculo gustará tanto a amantes del teatro clásico como a aquellos otros espectadores que buscan la originalidad y el rigor en todo tipo de teatro. Imprescindible” (Leer artículo completo)


 PERIODISTA DIGITAL.COM: “Los brillantes inicios de nuestro teatro avistados por Ana Zamora, capitana de la Nao d´amores”. (José Catalán Deus, 24/02/2018)
“Una joya delicada y tierna, hermosa y concisa, otro tesoro recobrado para orgullo de nuestras letras. Ana Zamora ha construido una versión rigurosa e imaginativa a la vez, muy seria en su preparación y muy alegre en su resultado. La compañía Nao d'amores sigue viento en popa y a toda vela, y La Compañía Nacional de Teatro Clásico se engalana de nuevo con su aportación.
(…) Sesenta intensos y reconfortantes minutos de espectáculo total que incluye lírica, música, canto, danza, artes decorativas... El texto ha sido respetado en su castellano antiguo -gran acierto- que a veces cuesta descifrar pero que a menudo deslumbra y maravilla. Está dicho a la perfección, con los debidos ironía y distanciamiento. La puesta en escena es primorosa y en ella hay que destacar cosas que a menudo son de compromiso pero que aquí son de artesanía, la carpintería de Santa Amalia, los estampados diseñados por Iván San Martín, el portentoso e inspirado vestuario de Deborah Macías, todo ello engarzado en una cuidada producción ejecutiva enmarcada de forma intachable por Ricardo Vergne y Miguel Ángel Camacho, a cargo de escenografía e iluminación respectivamente. En cuanto al elenco estable de esta compañía, en cada sucesivo trabajo aumenta la cohesión, y además cantan y tocan instrumentos en las varias piezas musicales que emulan la altura del texto, composiciones de calidad, que suenan a aquella época y a la nuestra, en acertada simbiosis de Alicia Lázaro” (leer artículo completo)


ARTEZ: “Juguete a la perfección”. Manuel Sesma Sanz (14/02/2018)
Juguete a la perfección
“(…) Hay que destacar que esta experimentada directora se ha sabido rodear de un equipo artístico de categoría excepcional formado por auténticos especialistas, estudiosos y creativos en sus respectivas materias, e intérpretes que recitan, cantan, bailan, tocan instrumentos de época, representan personajes y acciones, formando todo un conjunto artístico de extraordinaria calidad donde se aprecia la sabia coordinación. Y es que el espectáculo pulcro, exquisito, y divertido se muestra como un todo que rezuma inteligencia, frescura, dinamismo y saber hacer. Da la sensación de estar ante un discurso construido por técnicas artísticas dispares y específicas –voz, gesto, música, danza, escenografía, vestuario, iluminación- que tienen sentido por sí mismas; cada especialidad posee un lenguaje peculiar que podría ser analizado de forma individual, pero no es este el lugar ni el momento para desarrollarlo. Con todos estos elementos de extraordinario valor, Ana Zamora ha conseguido una especie de maravilloso juguete escénico tocado de la perfección. En fin, Comedia Aquilana nos entretiene y hace reír con acompañamiento de música instrumental y canciones en vivo, con un espléndido vestuario de telas estampadas que reproducen las pinturas vegetales del renacentista italiano Giuseppe Arcimboldo, pinturas que también se reproducen en las telas del decorado. No cabe duda, Nao d´amores sigue apostando por autores renacentistas con trabajos muy bien documentados, maravillosamente realizados, y marcados por el buen gusto como señas de identidad” (Leer artículo completo)