LA PRENSA HA DICHO...

METRÓPOLIS: “Belleza Suprema”
Javier Villán (09/03/2018)
 "Esta función es pura orfebrería en la que la directora Ana Zamora conjuga su erudición sobre el teatro prebarroco, sobre el teatro en general, y su sensibilidad para desvelar misterios con los que nadie se atreve. Prodigios de belleza y prodigios de perfección; belleza viva. Lo mejor de esta función no es Torres Naharro, sino Ana Zamora y su labor de arqueología. El teatro, una rama de la literatura, decían los eruditos. Falso; el teatro es un lenguaje específico, que es el que Zamora encuentra siempre. Conmueve e inquieta, sacude las venas más profundas del sentimiento. Ni siquiera en el Cristo de los Gascones, que considero su obra cumbre, había alcanzado tal perfección. La estética de Comedia Aquilana tiene destellos premonitorios, pues alienta la idea de que lo mejor de Ana Zamora está siempre por venir. Su idea del teatro es expansiva, en constante crecimiento, con base en Torres Naharro o en cualquier otro autor. Comedia Aquilana es una reafirmación, y a la vez, una profecía. Verdadero gozo del mejor teatro como lenguaje autónomo; a Ana Zamora no se le ve techo. El movimiento de actores convierte el espacio escénico en una danza magnífica, magnificada por la música que recrean deliciosos instrumentos antiguos. Luz, color, sonido, vestuario, para una obra perfecta” (Leer artículo completo)


EL BLOG DE ENTRADAS: “Comedia auténtica del Renacimiento”
Alberto Morate (08/03/2018)
“Podemos preguntarnos a quién le interesa hoy en día el renacimiento humanista y teatral. Pues nos interesa a nosotros, espectadores del primer tercio del siglo XXI, y nos lo pasamos de miedo. Y, por supuesto, a Ana Zamora, y su Nao d’amores, que con gran esfuerzo, delicadeza, rigurosidad y acierto, nos vuelven a traer esta producción exquisita del teatro en sus comienzos. Le damos agradecimiento, al autor lo primero, y después a Ana Zamora por su trabajo de investigación puesto en pie con enorme éxito. El elenco, todos espléndidos, cantando, bailando, tocando instrumentos, interpretando como si fuera un juego, con un ritmo endiablado, con unas músicas que nos alegran el cuerpo, con el verso perfectamente masticado en boca, en una dicción sin impedimentos, aunque suene un vocabulario un tanto desfasado a nuestro oído interno. El vestuario florido y mágico, como corresponde a la época del renacimiento, así como los telones de un decorado de palacio que sirve para todo, y esa implicación de los actores en todo momento. Ver esta obra es como si nos estuviéramos comiendo un caramelo. Un dulce de algodón, una porción de talento”. (Leer artículo completo)


EL MUNDO: “Amor a la italiana”
Manuel Hidalgo (04/03/2018)
“Ana Zamora, al frente de su compañía Nao d'amores, borda un precioso montaje de Comedia Aquilana: gracioso, fresco, físico, plástico, musical, inteligente, sencillo y, en fin, exquisito en su vestuario, interpretación, decorado e iluminación. Una gozada. Es una excelente manera de conmemorar el quinto centenario de la aparición en Nápoles de Propalladia, compendio de las obras del poeta y dramaturgo extremeño Bartolomé Torres Naharro” (Leer artículo completo)


EL NORTE DE CASTILLA: “Una deliciosa comedia por Nao d´amores
Angélica Tanarro (04/03/2018)
“En el teatro, como en cualquier otro aspecto de la creación, hay quien decide abandonar los caminos trillados, las autopistas donde la señalización es clara, las vías rápidas, para adentrarse en vías poco exploradas o incluso desbrozar y abrir sus propios caminos. Si a esta voluntad aventurera se suma talento, sensibilidad y buen hacer el resultado suele ser una obra imprescindible, una pequeña joya a conservar y continuar. Esta es la actitud que eligió la directora teatral Ana Zamora cuando sin pensar en cálculos taquilleros o repercusión mediática sino con verdadera pasión por su trabajo decidió explorar las obras anteriores al teatro clásico: ir a los orígenes de nuestro teatro medieval y renacentista. Y embarcó en ello a una compañía, Nao d’amores, de la que forman parte profesionales que han logrado ser un conjunto engastado, una orquesta afinada, como demuestra cada vez que pisa los escenarios. En esta ocasión no estaban solos, sino que han ido de la mano de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El resultado es una de esas pequeñas joyas que deberían ser de obligada programación tanto en departamentos de Filología de las universidades como en todas las escuelas de teatro superando así una absurda separación a la que también se refiere Ana Zamora: “el desajuste entre el campo de los estudios filológicos y la práctica teatral”. Lo primero que sorprende y tranquiliza según comienza la acción es la adecuada dicción del verso, la perfecta vocalización de los actores, eso que tanto se echa de menos hoy en día. Zamora ha tomado algunas decisiones como la de mantener algunos giros del castellano antiguo sin lastrar la audición del espectáculo. Por otra parte, los actores no solo ‘dicen’ bien sus papeles, se los ve a gusto en ellos, perfectamente ajustados a su ‘traje’ y al conjunto de los demás personajes. Porque este es quizá uno de los puntos que merecen mayor aplauso en el trabajo de Nao d’amores, la apuesta por ser de verdad una compañía donde músicos, actores, pero también cuerpo técnico, forman un todo en el que nadie intenta destacar por encima de los otros. Y el resultado es magnífico: la música, el movimiento escénico, los actores que cantan, todo fluye sin chirridos ni estridencias. Excelente una vez más el trabajo de Alicia Lázaro en la dirección musical.  Y excelente también el envoltorio plástico, una escenografía y un vestuario alegres, coloristas, divertidos y elegantes pero que, sin necesidad de grandes dislocaciones trasladan al espectador al tiempo en el que estas comedias fueron representadas por vez primera. ‘Comedia aquilana’ hace pasar un buen rato al espectador en la hora que dura el espectáculo. Pero me atrevería a decir que esto es lo de menos. Lo importante es que si este país amara la cultura en general y la cultura teatral en particular esta pieza tendría una larga lista de compromisos por delante” (Leer artículo completo)


ABC: “Las semillas del Barroco”
Juan Ignacio García Garzón (02/03/2018)
“La versión de Ana Zamora, fresca, limpia traviesa y rigurosa al tiempo, conserva la fonética de la época, lo que contribuye al hermoso carácter evocador de su puesta en escena, salpicada de juegos y picardías que remiten a la Commedia dell´arte. Como es norma en los trabajos de la compañía Nao d´amores, se amalgaman música, danza y canciones, y el acabado es impecable. Muy bonito el tingladillo escenográfico de Ricardo Vergne, las telas estampadas de Iván San Martín y el vestuario de Deborah Macías. Precisa y preciosa la iluminación de Miguel Ángel Camacho, y maravillosas las interpretaciones, todas inundadas de encanto primigenio” (Leer artículo completo)


HUFFINGTONPOST.ES: “Un precioso juguete renacentista”
Julio Vélez-Sainz (02/03/2018)
“(…) Nao d´amores es uno de los grupos teatrales más valientes e inteligentes que hay en nuestra escena contemporánea. (…) La función resulta un juguete encantador en el que el espectador disfruta de una ingeniosa trama dispuesta por un maestro de nuestras tablas (el primer preceptista europeo en lengua vernácula) con un elenco apropiado, unos preciosos figurines y escenografía inspirados en pinturas de Arcimboldo, una serie de composiciones musicales de primera que se deben a la dirección musical de Alicia Lázaro, la otra pata de la Nao. El planteamiento escénico parte de la íntima relación entre los movimientos culturales entre España e Italia en el Renacimiento: commedia dell´arte, cuentan incluso con un asesor en estos terrenos, Fabio Mangolini, manierismo, situaciones del commedia all´improviso y de comedia erudita. Una magnífica versión. Vayan a verla: la Comedia Aquilana resulta divertida, inteligente, lúdica, y, sobre todo, bella, muy bella. La coreografía de Javier García Ávila está muy bien trabajada y dota de una gran precisión escénica a la situación de los actores en los planos de representación. La iluminación del maestro Miguel Ángel Camacho funciona como subrayado del espacio escénico y transmite cálidas sensaciones actorales. Es, en breve, una magnífica versión. Vayan a verla: la Comedia Aquilana resulta divertida, inteligente, lúdica, y, sobre todo, bella, muy bella”. (Leer artículo completo)


LA RAZÓN: “Los albores de la Comedia Amorosa”
Raúl Losánez (02/03/2018).
“(…) La «Comedia Aquilana» es una pieza amorosa ya de por sí bastante sencilla que, en la versión de Ana Zamora, presenta todavía una mayor sencillez dramatúrgica, con el lógico y logrado propósito de que pueda ser entendida con claridad por el público actual. La verdad es que no ha podido dar mejores frutos ese intento por despojar la obra de toda su hojarasca: el resultado es una función tan ligera como deliciosa que rezuma simpatía en cada palabra y en cada gesto, y que permite al espectador dejar una sonrisa fija en su rostro desde el minuto uno. En su minimalismo todo está cuidado con elegancia y delicadeza: la música de Alicia Lázaro interpretada en directo; el frutal vestuario y la también frutal escenografía, de Deborah Macías y Ricardo Vergne, respectivamente, que recuerdan la pintura de Arcimboldo; el movimiento escénico, ideado por Javier García Ávila y por Fabio Mangolini con algunos guiños a la comedia del arte; e incluso, en un trabajo aparentemente más fácil que otros que realiza habitualmente, pero igual de acertado, la diáfana luz de Miguel Ángel Camacho. A ello, por supuesto, hay que añadir el fantástico trabajo actoral de un elenco en el que hasta el veterano Juan Meseguer se deja llevar, con muchísima gracia y ductilidad, por el dinamismo y la frescura de unos compañeros de reparto mucho más jóvenes que ya han dado buenas muestras anteriormente del talento que atesoran. (Leer artículo completo)


LA ÚLTIMA BAMBALINA: “La necesaria recuperación de nuestro patrimonio teatral”.
J.L González Subías (26/02/2018).
“Resulta encomiable el trabajo de esta compañía con sede en Segovia, fundada en 2001 con la intención de rescatar, desde la investigación y la formación permanente, con una finalidad escénica, aquellos textos previos al advenimiento de lo que hoy conocemos como nuestro teatro clásico, fundamentales para la gestación de este. El solo hecho de hacer vivo un teatro apenas conocido hasta ahora por un puñado de estudiosos, acartonado y olvidado en los libros, es suficiente motivo para aplaudir la empresa de esta valiente y necesaria compañía segoviana. Pero el hacerlo, además, desde un sólido conocimiento del arte actoral y de la puesta en escena, convirtiendo en atractivos y asequibles, al público de nuestros días, un lenguaje y un mundo de hace quinientos años, es toda una proeza digna de elogio y reconocimiento.
(…) Toda la estética del montaje, desde el punto de vista visual y sonoro, contribuye a trasladar nuestros sentidos a un tiempo pretérito y a una forma de actuar alejada de cualquier concepción naturalista del espectáculo, sin perder por ello su verosimilitud. La exquisita ambientación musical que acompaña el desarrollo de la acción, los movimientos de los comediantes sobre el escenario, sus canciones y danzas, y una declamación que recrea la pronunciación característica de un castellano de otros tiempos, al que nuestros oídos no están acostumbrados, son otros de los atractivos de esta singular producción protagonizada por un elenco de actores de absoluta solvencia sobre el escenario: Silvia Acosta, María Besant, Javier Carramiñana, Juan Meseguer (entrañable en su veteranía), Belén Nieto, Alejandro Saá, María Alejandra Saturno e Isabel Zamora. Felicitamos de nuevo a la compañía Nao d'amores, y a la Compañía Nacional de Teatro Clásico, su anfitriona y copartícipe en esta ocasión” (Leer artículo completo)


 DIARIOCRÍTICO.COM: “Comedia Aquilana, una fresca y alegre esta teatral renacentista española”. José Miguel Vila (24/02/2018)
“Palabra precisa, atinada, llena de humor, sencillez y concisión, con elegante música, canciones y danza de sonoridades castellanas e italianas es el brillante resultado del nuevo espectáculo que puede verse en el madrileño Teatro de La Comedia. Delicadísimo y brillante el ambiente sonoro de esta Comedia Aquilana creado por Alicia Lázaro, responsable de la dirección musical del espectáculo. Las canciones y melodías, interpretadas en directo a lo largo de toda la función, reflejan muy bien ese espíritu alegre, dicharachero y vivaz de las dos culturas -la española y la italiana-, que atraviesa el montaje a lo largo de sus poco más de sesenta minutos de duración. Con la palabra, el lenguaje, sucede otro tanto, porque es perfectamente comprensible, aunque la permanente transformación de los sonidos y algunos otros pequeños giros lingüísticos, exigen del espectador un cierto esfuerzo de atención que, sin embargo, ve más que recompensado con el acierto en la versión, la puesta en escena y la interpretación de la comedia de Torres Naharro. Los actores son los estupendos y divertidos Silvia Acosta, Juan Messeguer, María Besant, Javier Carramiñana y Alejandro Saá, acompañados por los geniales músicos María Alejandra Saturno, Belén Nieto e Isabel Zamora. La compañía Nao d’amores, surgida en 2001, sigue dando en esta Comedia Aquilana ejemplo de un trabajo riguroso, profundo, y tan serio como divertido. El espectáculo gustará tanto a amantes del teatro clásico como a aquellos otros espectadores que buscan la originalidad y el rigor en todo tipo de teatro. Imprescindible” (Leer artículo completo)


 PERIODISTA DIGITAL.COM: “Los brillantes inicios de nuestro teatro avistados por Ana Zamora, capitana de la Nao d´amores”. (José Catalán Deus, 24/02/2018)
“Una joya delicada y tierna, hermosa y concisa, otro tesoro recobrado para orgullo de nuestras letras. Ana Zamora ha construido una versión rigurosa e imaginativa a la vez, muy seria en su preparación y muy alegre en su resultado. La compañía Nao d'amores sigue viento en popa y a toda vela, y La Compañía Nacional de Teatro Clásico se engalana de nuevo con su aportación.
(…) Sesenta intensos y reconfortantes minutos de espectáculo total que incluye lírica, música, canto, danza, artes decorativas... El texto ha sido respetado en su castellano antiguo -gran acierto- que a veces cuesta descifrar pero que a menudo deslumbra y maravilla. Está dicho a la perfección, con los debidos ironía y distanciamiento. La puesta en escena es primorosa y en ella hay que destacar cosas que a menudo son de compromiso pero que aquí son de artesanía, la carpintería de Santa Amalia, los estampados diseñados por Iván San Martín, el portentoso e inspirado vestuario de Deborah Macías, todo ello engarzado en una cuidada producción ejecutiva enmarcada de forma intachable por Ricardo Vergne y Miguel Ángel Camacho, a cargo de escenografía e iluminación respectivamente. En cuanto al elenco estable de esta compañía, en cada sucesivo trabajo aumenta la cohesión, y además cantan y tocan instrumentos en las varias piezas musicales que emulan la altura del texto, composiciones de calidad, que suenan a aquella época y a la nuestra, en acertada simbiosis de Alicia Lázaro” (leer artículo completo)


ARTEZ: “Juguete a la perfección”. Manuel Sesma Sanz (14/02/2018)
Juguete a la perfección
“(…) Hay que destacar que esta experimentada directora se ha sabido rodear de un equipo artístico de categoría excepcional formado por auténticos especialistas, estudiosos y creativos en sus respectivas materias, e intérpretes que recitan, cantan, bailan, tocan instrumentos de época, representan personajes y acciones, formando todo un conjunto artístico de extraordinaria calidad donde se aprecia la sabia coordinación. Y es que el espectáculo pulcro, exquisito, y divertido se muestra como un todo que rezuma inteligencia, frescura, dinamismo y saber hacer. Da la sensación de estar ante un discurso construido por técnicas artísticas dispares y específicas –voz, gesto, música, danza, escenografía, vestuario, iluminación- que tienen sentido por sí mismas; cada especialidad posee un lenguaje peculiar que podría ser analizado de forma individual, pero no es este el lugar ni el momento para desarrollarlo. Con todos estos elementos de extraordinario valor, Ana Zamora ha conseguido una especie de maravilloso juguete escénico tocado de la perfección. En fin, Comedia Aquilana nos entretiene y hace reír con acompañamiento de música instrumental y canciones en vivo, con un espléndido vestuario de telas estampadas que reproducen las pinturas vegetales del renacentista italiano Giuseppe Arcimboldo, pinturas que también se reproducen en las telas del decorado. No cabe duda, Nao d´amores sigue apostando por autores renacentistas con trabajos muy bien documentados, maravillosamente realizados, y marcados por el buen gusto como señas de identidad” (Leer artículo completo)