ANDANZAS DE DON CRISTÓBAL POLICHINELA

¿Fue Federico García Lorca el héroe rescatador de una tradición moribunda, al empeñarse en integrar los títeres de cachiporra en el gran teatro de su tiempo, o más bien el intelectual que acabó con lo poco que quedaba del referente popular, poetizando al más ácrata de nuestros grandes personajes teatrales? En esta dualidad debemos movernos, y este es nuestro punto de partida para encerrarnos en la sala de ensayos e intentar entender lo que el autor propone desde sus textos dedicados al teatro de muñecos (Cristobícal-Burla, Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita, y Retablillo de don Cristóbal).
Nihil novum sub sole, dice el Eclesiastés, y han sido muchos los grandes nombres del panorama escénico español, tanto del teatro convencional como del ámbito de los títeres, que han recorrido este camino antes que nosotros. Nao d´amores, con humildad, con respeto pero sin miedo, se sumerge en esta apasionante experiencia para valorar su sentido dramático, que condensa la mirada crítica, satírica y popular, que tanto necesita nuestra escena contemporánea.
No somos, ni pretendemos ser,una compañía de títeres, sin embargo, nuestro lenguaje, marcado por la teatralidad más directa, sintética y primaria, ha estado desde siempre ligado al ámbito del teatro de muñecos. En este año 2021, con motivo de la celebración de nuestro XX Aniversario, regresamos a nuestros orígenes para adentrarnos en una reflexión escénica en torno a este arte milenario, en nuestro empeño por aprender jugando.
Este ejercicio de indagación teatral está dedicado a la memoria de Julio Michel, titiritero, maestro y amigo que dignificó las artes de la marioneta en España, y consiguió que toda una generación criada en una ciudad donde no había cines ni teatros, aprendiese a soñar otros mundos posibles, y que muchos hayamos dedicado nuestra vida a las artes escénicas en sus más plurales caminos.

Foto: Nao d´amores